jueves, 27 de junio de 2013

¿Asomó la Equidad al Fin?

A propuesta del Senador Miguel Pereira, quien padece de un constante apego a la verdad, el Senado de Puerto Rico acordó suspender los pagos a las fundaciones de los ex-gobernadores, en un primer asomo de la equidad en el uso de los fondos públicos.  Porque es un escándalo que ex-gobernadores multimillonarios como Rafael Hernández Colón, Carlos Romero y Pedro Rosselló devenguen millones de fondos públicos mientras los hospitales Pediátrico, Oncológico y Universitario carecen de gasa para cubrir las heridas.

El narcisismo principesco de estos tres políticos despedidos por el pueblo de sus curules gubernativas, y dedicados al enriquecimiento personal, ya le ha costado suficiente al País, en dinero y en la moralidad de la justicia.

Sila María Calderón continúa sirviéndole al País, a sus sectores más menesterosos, sin ínfulas principescas.  La fundación Muñoz Marín, y la de Roberto Sánchez Vilella han hecho un trabajo decoroso de educación cívica e histórica, pero si en aras del principio de equidad deben prescindir de los dineros públicos, que así sea.  Porque por su prestigio cultural pueden volar solas.

Aníbal Acevedo Vilá y Sila María Calderón han educado moralmente al País con su renuncia, de antemano, al saqueo que realizan los tres antes mencionados.  Que no se atreva la Cámara a anular las iniciativas de equidad en el Senado.

La pura verdad es que Hernández Colón, Rosselló y Fortuño fueron a la gobernación a hacerse millonarios, y lo consiguieron con creces.  Y les gustó, y continuaron en esa vocación después.  Carlos Romero le cogió el gusto a los millones después de salir de Fortaleza, y pretende también que el pueblo le financie el gusto.

De Fortuño ni hablar. Su dios es el dinero, el suyo y el de sus amigotes. Pierluisi va en las mismas, porque el poder que da el pueblo, para ellos, es para enriquecerse, por lo menos por fuera, porque por dentro son todos sepulcros blanqueados.

El pueblo está jubiloso por el desenmascaramiento de estas sangüijuelas chupa sangre.  Que no se atreva nadie a parar este proceso de saneamiento moral.

Por el contrario, a este buen comienzo debe seguir la eliminación de las escoltas, y los retiros árabes de los jueces.

sábado, 22 de junio de 2013

¿Representante Antonio Soto Inspector de Ética?

La política arrabalera produce fenómenos curiosos, y los métodos de un partido derrotado e inescrupuloso produce diseños de campaña sucia que no reconocen límites de descaro, delante de la gente, como decíamos en el campo.

El último espécimen de ese género desvergonzado ha salido de la tiniebla de su fraude electoral como muñeco del “padrino” de Guaynabo, Héctor O’Neill, y se llama Antonio Soto, producto de ese fraude, al que una Cámara con un liderato más sensitivo no debió haber sentado hasta que las cortes decidieran como fué electo.

El representante Antonio Soto denuncia irregularidades y delitos en Cataño, como parte del diseño de una gran gran mentira diaria de un PNP derrotado y catatónico.  Un día Leo Díaz anuncia una mentira, al otro día le toca a Miguel Romero, el tercero a Isamar Peña, hasta llegar al fondo del barril, Antonio Soto.

El alcalde reelecto de Cataño, sobreviviente de una Asamblea Municipal que lo saboteó y torturó por 4 años, ahora enfrenta la intriga de este dechado de moralidad política que es el ahijado de O’Neill e hijo del fraude electoral en Guaynabo.  Su caso es tan flojo que no se atreve dar los nombres de los quejones o supuestos perjudicados por el alcalde Rosario.  Los fantasmas no tienen nombres propios.

¿Un representante producto de un fraude electoral en el papel de "inspector de ética"?  ¡No me diga!

Mi vieja, que tenía buen ojo para calar los paquetes mal envueltos, ante un caso así exclamaría:  ¿De cuando acá Periquita con guantes?

jueves, 20 de junio de 2013

La Hora en que Los Cocodrilos Lloran

El gobernador de Puerto Rico lleva cinco meses y medioescuchando, discutiendo con su equipo económico y con los legisladores los diferentes enfoques y decisiones posibles a la crisis presupuestaria y fiscal del gobierno.  Lo mismo ha hecho en las casas de corretaje que compran o evalúan nuestra deuda pública.  Parejamente ha analizado y discutido con todas las formas de la empresa privada y con los profesionales relacionados, sobre como encarar la crisis, con fecha límite de una semana adicional, en cuanto a su efecto presupuestario.

Todos, grande, medianos y pequeños comerciantes han participado en esas discusiones a nivel ejecutivo y legislativo.  El cabildeo de los intereses privados ha sido intenso y extenso.  Pero llega un día en que hay que decidir, sobre la base de tres principios: que la imposición de nuevas cargas contributivas sea suficiente, que sea rápida, y que sea justa entre todos los componentes del sistema económico.  Lágrimas aparte, el país va primero.  Los cocodrilos pataletearán, pero tienen que pagar porque ellos han sido los principales beneficiarios del crecimiento económico de Puerto Rico en sus años buenos, y tienen la correspondiente y justa responsabilidad en los años malos.

Predeciblemente, y bochornosamente, han optado por una actitud de "que pague el otro, yo no."  O lo que es igual, "si me cobran de mis ganancias, o de mis ingresos personales, se hunde el mundo."  Ya se hundió, el asunto es si el barco, en que estamos todos, puede volver a puerto para que ellos sigan haciendo dinero.

El espectáculo que están montando estos grandes intereses — cuando interrumpen su juego de golf en los grandes y caros hoteles de la oligarquía engreída — en la prensa comercial, radio y televisión, retrata su patetismo moral.  Lo que pretenden es que otros, los más débiles, rescaten el País para ellos seguir la fiesta de la riqueza, intocada.

Su sufrimiento por el país no convence.  ¡Lágrimas de cocodrilo por la patria que naufraga, y ellos secos en la orilla!​​

lunes, 17 de junio de 2013

A Problemas Complejos, Cabezas Claras


Durante la segunda parte del siglo 19 Puerto Rico contó con una cabeza clara, que unida a su voluntad férrea, transformaron una colonia oprimida por el despotismo español en una comunidad política autónoma, que bien gobernada pudo haber sacado a Puerto Rico de la desesperación moral y la miseria económica.  Asistido ese despotismo por sus alcahuetes locales, que se llamaron a sí mismos “incondicionales” se sumió el País en la degradación moral y el hambre física. 

Aquella cabeza clara se llamó Luis Muñoz Rivera: educador incansable, orador elocuente, periodista implacable contra el despotismo, español y local, tuvo siempre una idea precisa de cómo transformar la Isla sufrida en una nación democrática y progresista.  Pero la Guerra Hispanoamericana le robó a él y a Puerto Rico el fruto de su heroísmo cívico, destruyendo aquella, la primera autonomía significativa del País.

Al concluir el primer tercio del siglo 20, su vástago, poético y político, Luis Muñoz Marín, otra cabeza clara, asumió la piedra de Sísifo para llevarla otra vez a la cima de la montaña autonómica, la autonomía del Estado Libre Asociado, no completa, no perfecta, pero con suficiente gobierno propio como para servir de instrumento de desarrollo en todos los órdenes del País.  Hasta que sus sucesores la han disminuido en la acción, aunque no en su naturaleza intrínseca.

¿Y qué es una cabeza clara?  Es una que no se deja llevar por la costumbre incrementalista del uso, sino que rompe con las formas, los hábitos de la complacencia y la parálisis hacia horizontes claros, posibles, con voluntad y clarividencia.

Se trata de la ingente fuerza del creador histórico, a contrapelo de las encuestas de opinión del pueblo confundido y timorato.  En otras palabras, se trata de arquitectos de la historia futura, no de albañiles taparrotos de la casa destartalada que se habita.

Don José Ortega y Gasset, que es el padre del concepto de “las cabezas claras”, no encontró en la antigüedad más de dos ejemplos.  “Cabezas claras”, decía, “lo que se llaman cabezas claras” no hubo en la antigüedad sino dos: Temístocles y César.

El primero, político y estratega del siglo sexto antes de Cristo, frente a un superávit del tesoro de Atenas, producto de unas minas, se resistió a gastarlo en bonos --- como hacen nuestros solones ---  y advirtió:  “detrás del horizonte están los persas de Jerges y Altajerges, y vienen hacia acá” y dedicó el sobrante a una marina de guerra.  Con ello salvó a Atenas de aquella invasión y conquistó un imperio para ella.  El segundo, Julio César, sacó el poder romano de las intrigas y luchas dentro de Roma, y lo dirigió hacia afuera e impuso su poder, en las Galias, por ejemplo.  Desde afuera hacia adentro creó una arquitectura imperial imbatible, que le legó a Augusto, el arquitecto de la Paz Romana.

Ante las grandes crisis de la historia --- grande, como en Roma, o pequeña como en Puerto Rico ---, se necesitan “cabezas claras”, no relacionistas públicos.  En otras palabras, necesitamos arquitectos, no albañiles tapando rotos.  Porque con tapones de jabón en la estructura del cántaro, si las lluvias arrecian, no hay salida.

viernes, 14 de junio de 2013

La Entrega de la Salud al Negocio de la Salud


Con la confirmación como Secretario de Salud convoyado con el desconcierto del proceso presupuestal, como se convoyó la espuria reforma legislativa con el proyecto 238 que reconocía derechos a los grupos gays --- pero creaba el ruido estentóreo de los divinos pastores --- la mayoría popular en la Legislatura ha ejecutado dos entregas que le resultarán muy costosas para noviembre del 2016.

No me cabe duda de que el cálculo electoral PPD confía en que el merecido descrédito del PNP como un partido intrínsecamente corrupto, porque cree que el gobierno es para robar y enriquecerse, le asegura una repetición en el 2016 sencillamente por ausencia de alternativas decentes para excusarlos del poder.

Más allá de la ineptitud y la flojera de voluntad, más allá de las medias mentiras y las mentiras completas --- Aeropuerto, Reforma Legislativa, y entrega de los dineros del pueblo para la salud pública al negocio de las aseguradoras --- la actitud del liderato PPD, de que al pueblo se le puede prometer cualquier cosa y que después --- como a los niños --- se le conforma con cualquiera otra, se ha vuelto endémica en los cinco meses y medio de esta administración.

La confirmación por el Senado de un agente activo y empedernido de las aseguradoras --- que Pedro Rosselló impuso al País contra los intereses de su salud --- confirma una cosa muy triste:  que donde hay dinero fácil envuelto, el mismo dinero del pueblo reciclado a través de estos emporios de lucro implacables contra los pacientes cuando se trata de engordar sus ganancias, el PPD y sus líderes han resultado tan mandases y tan negociantes como Pedro Rosselló y Luis Fortuño.  Ni Sila María Calderón ni Aníbal Acevedo Vilá tocaron esos intereses, a los que ordeñaron para sus campañas.  Recuérdese a Triple S y Miguel Vázquez Deynes, y a ACODESE, y sus trasteos financieros, confesados en la Corte Federal, a cambio de la salud del pueblo.

Ahora la Triple S envía a su administrador de luxe, el doctor Francisco Joglar, a dirigir el Departamento de Salud para asegurarse la perpetuación de su tumbe multimillonario.

Alejandro García Padilla ha hecho lo que hicieron sus predecesores:  criticar a Rosselló y Fortuño por sus entregas --- o intercambio del presupuesto de salud a los depredadores de la salud del pueblo ---, para hacer exactamente lo mismo y llamarle de otra manera, pues confía en que  ya llegará el momento --- verano del 2016 --- en que las agencias de publicidad, con dinero público y la devolución de parte del dinero que fue a las aseguradoras, emborujen otra vez al pueblo, con promesas nuevas…

Los senadores y representantes que hablaban de un plan de salud universal con pagador único, perdieron la lengua, se la comieron los ratones --- o las ratas ---, y optaron por entregarse a “la realidad”, sí, la realidad de la mentira y el engaño, a cambio de dinero.

Como dijo la muchachita humilde en la única línea que le asignaron en el drama de Navidad: ¡La esperanza murió, tu la matates!

miércoles, 12 de junio de 2013

La Mafia PNP no Pega Una


No se trata sólo de convertir al Tribunal Supremo en un colgadizo del PNP, cosa que gustosamente han aceptado los seis miembros de la ganga del “banquete total”.  Primero el Colegio de Abogados, luego la Universidad, después AEELA, sino que también el fascismo total intentó un operativo bajuno para destruir el honor, la dignidad y la vocación del Arzobispo Roberto González Nieves.  El Vaticano ha hablado contundentemente, desmontando la intriga de los Romero, las Albitas, de los riquitos PNP’s que quieren comprarlo todo y dominarlo todo.  El tiro les salió por la culata, desde Roma hasta San Juan.

Con esa han sido cuatro las fechorías del PNP que han sido rechazadas en cosa de días.  Las otras tres son las siguientes:  el Colegio regresó a su dignidad colegiada y determinará en el futuro próximo su rumbo profesional y cívico.  AEELA regresó a su naturaleza de asociación libre y soberana de sus miembros como empleados y retirados del servicio público, marginados los oportunistas PNP’s que quisieron robársela.  La Universidad ha recobrado sus fondos, sus estudiantes liberados  de la multa onerosa que el Comité PNP --- también conocido como antigua Junta de Gobierno --- les impuso, y los terrenos de su Estación Experimental Agrícola le fueron devueltos.  Queda pendiente qué hacer con la ganga de los seis que hoy mancillan al Tribunal Supremo.

Sobre este último asunto, una vez que la Legislatura y el Gobernador se reafirmen en sus prerrogativas constitucionales, no habrá otro remedio que poner los americanos de allá, los del Tribunal Supremo federal, a instruir en lo que debiera ser obvio, a los americanos de acá, sobre cómo se lee nuestra Constitución, a nivel de lectura de tercer grado.

El Tribunal Supremo se Ensució en la Sala


La ganga de soplapotes políticos que fungen como jueces de nuestro Tribunal Supremo lo hizo otra vez.  Esta vez en la sala, acaba de ensuciarse, esto es, producir lo que llevan por dentro:  rabia politiquera que encubre su incompetencia jurídica y su disposición a ser meros alicates ideológicos del PNP.  ¡Que vergüenza sería, si tuvieran vergüenza!

Acaban, por mayoría de cinco a cuatro, de ensuciarse en nuestra Constitución, que dicta, tajantemente, para que hasta los analfabetos la entiendan, que excepto por la jurisdicción original en asuntos de Habeas Corpus, toda otra jurisdicción de ese Tribunal es determinada por ley (Articulo V, Sección 5).  ¿Qué pasa, no saben leer?  ¿O es que la pasión partidista los ciega?  Escoja el lector, el producto es el mismo.

La ganga de soplapotes partidistas del Supremo apela a una socorrida racionalización para declarar nula la Ley 18, que exige que los casos contra el gobierno corran el curso normal de Instancia, Apelativo y Supremo.  Deciden a base de la intención de los legisladores.  ¿Qué tal de la intención de los jueces del Supremo?  ¿Y cómo lo sabe uno si no es adivino o espiritista?  El ladrón juzga por su condición:  entonces se trata de la intención politiquera de la ganga PNP del Supremo contra la supuesta intención legislativa.  ¿Y el derecho, donde está?

El Juez Martínez, al declarar válida la Ley 7, afirmó que la Corte tiene que responder a las urnas.  ¿Cuáles urnas, las del 2008, o las del 2012?  ¡Será torpe el juez, o es que se hace!

La respuesta de la Asamblea Legislativa y el Gobernador no puede ser blandengue o timorata.  El asunto es muy serio para reducirlo a táctica igualmente politiquera.  La única respuesta válida es una apelación directa, rápida, al Tribunal Supremo Federal, para que meta en cintura a estos cinco analfabetos politiqueros.  Cualquier cosa menos que eso significa una entrega a la perversidad que dejó Fortuño como herencia.

La reacción inicial del gobernador de que va a persistir en ese tipo de legislación no da el grado.  Le harán lo mismo los soplapotes del Supremo.  Puerto Rico merece actitudes más firmes.