miércoles, 21 de enero de 2015

Miguel Torres Entre una Piedra y un Sitio Duro


Traduzco literalmente el dicho yankee, pues expresa atinadamente el doble enredo en que está debatiéndose el Secretario de Transportación y Obras Públicas.

En primer lugar se trata de un profesional competente, de inteligencia superior y de un record impresionante como empresario privado.  Pero ha descubierto que la administración pública es compleja, tanto en su ejecutoría como en el clima político partidista en que se desenvuelve.

En el ámbito administrativo las demandas de resultados rápidos, la escasez de recursos y las exigencias razonables del público presionan al Secretario a tomar decisiones rápidas.  Se trata de un campo fértil para cometer errores de buena fe, porque la prisa es mala consejera.  De ahí el desastre de las foto-multas y los vertederos que representan los CESCO’s.  Su reacción a la urgencia de los servicios convirtieron unas medidas razonables --- las multas y el cambio de ubicación del CESCO de Carolina --- en un verdadero sumidero de denuncias y de excusas mal articuladas.  Vagas, insuficientes y contradictorias.

Por el otro lado, por el ámbito político en que está necesariamente envuelto todo proceso administrativo, el Secretario está pagando a lo justo por pecadores.  El clientelismo político lo absorbió y lo ha puesto a tiro de pichón a manos de todos aquellos que ignoran a propósito el proceso político en una democracia que se financia con dinero de inversionistas privados.  ¿What’s new there?  El Secretario  está en medio de un seminario avanzado de democracia competitiva con dinero privado.  Ese es el estado de derecho, el uso y la costumbre, para escándalo fariseo de las almas puras.       

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