martes, 17 de mayo de 2016

Nuestro “Socio” del Norte: “Sucio” Sería más Correcto

Ejerciendo su mollero imperial desde fines del siglo 19, al amparo de una ideología nacionalista alentada por el Almirante Alfred Mahan en adoración del poder naval, y del Presidente McKinley en su versión política expansionista, desde China y Filipinas en el Este hasta el Caribe en el Oeste, los Estados Unidos se autodefinieron como imperio al cerrar el siglo 19 y estrenarse el 20.
 
Puerto Rico, recién estrenando un régimen autonómico verdadero que le arrancamos a la España despótica, pereció como nación en el tumulto de la Guerra Hispanoamericana, en cuyo entierro no llevábamos vela alguna.
 
El maltrato imperial por parte de los Estados Unidos a Puerto Rico tiene tres fases:  la invasión abusiva de 1898, la ofuscación de 1952, y la humillación del 2016: invasión, engaño y traición a sus propios alegatos de autonomía y democracia de 1948 --- el gobernador electivo--- y 1952, Estado Libre Asociado.

El mito del Pacto --- “en la naturaleza de un convenio” --- acaba de ser repudiado en forma insolente por la Administración y el Congreso norteamericanos, hagan o no hagan poco o nada sobre la crisis financiera de Puerto Rico, porque lo que es para ellos un remedio fiscal es para nosotros un insulto, lo que el Juez Magruder llamó “a monumental hoax”--- un engaño funesto.

Ante esta crisis moral colectiva --- políticaeconómica y constitucional --- sorprende y apabulla el espíritu, la reacciónpusilánime, cobarde y oportunista de todo el liderato políticopuertorriqueño, si a eso se le puede llamar liderato.  Esta más pendiente de sus primarias, sus escaños, sus curules de poder --- de patética apariencia de poder --- que de la dignidad y la vergüenza de Puerto Rico como pueblo.

¿Se confirmará la vieja y persistente teoría del “puertorriqueño dócil”? 
 
La única expresión inteligente y valerosa que he leídos obre esta vergonzosa humillación vino hace unos días de la distinguida crítica literaria y cultural desde la Universidad de Puerto Rico, la amiga y doctora Lucy López Baralt, a quien felicito.

Los beneficiarios del Estado Libre Asociado guardan silencio: parece que no pueden hablar porque tienen los labios partidos.  Así de profunda es la crisis político-moral que vivimos.
 
Oportunamente definiré las alternativas que tenemos, como Pueblo.

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