lunes, 31 de marzo de 2014

La GAO en el Congreso y en Puerto Rico


La oficina del General Accounting Office --- o Contraloría General del Congreso --- es un cuerpo profesional de credenciales inexpugnables desde el punto de vista de los partidos y los políticos interesados en sus informes.  Tienen allá lo que no tenemos en Puerto Rico, donde el partidismo todo lo daña.

Acaba esa Oficina de certificar un informe que responde a una consulta del Comité de Energía de la Cámara de Representantes federal sobre el impacto probable de una concesión de la estadidad a Puerto Rico, tanto para el Tesoro federal como para el gobierno y la sociedad puertorriqueña.

El resultado de la consulta arroja el veredicto de que el gobierno federal, en balance, enviaría a Puerto Rico una cantidad adicional de fondos que puede variar entre cinco y seis mil millones al año, a base de los actuales patrones de asignaciones federales.  Ese número fascina a los estadistas, porque ese es su mantra desde que Carlos Romero publicó el panfleto que le escribió Dimas Planas por allá por los medianos años 70 del pasado siglo, alegando que “la estadidad es para los pobres”.  Me imagino que ahora, reaccionando superficialmente a los números del GAO, los ojos se le quieran salir de sus órbitas.

Un análisis a fondo de las dos direcciones del dinero --- hacia acá, menos el hacia allá --- debe convertir esa contentura en tristeza patriótica, porque lo que Puerto Rico ganaría en ayuda directa, dirigida al consumo inmediato --- cupones, salud, medicaid, etc. --- lo perdería con creces en el ámbito de la producción: industrial, comercial y servicios a toda la comunidad puertorriqueña, ya que dejaría a nuestro gobierno en la ruina.

 Si tal cosa se diera por la golosina de fondos federales para todo tipo de mantengo, las contribuciones e impuestos con que se financia el gobierno de Puerto Rico irían a parar en gran parte al gobierno federal.  Los incentivos contributivos --- federales y estatales --- desaparecerían, y la base de la ventaja comparativa que hoy --- todavía, a pesar del crimen contra la 936 que perpetraron Romero, Rosselló y Fortuño --- tiene Puerto Rico, frente a otras áreas de posible inversión, volaría en pedazos con el anuncio de la posibilidad misma de la estadidad.

En ese caso se cumpliría la amarga profecía de Luis Muñoz Marín --- nos convertiríamos en un reguerete, una fila interminable de mendigos.

domingo, 30 de marzo de 2014

Variación sobre un tema de Evita Perón: El Lloriqueo sobre la Emigración


Una de las formas en que en nuestros días se expresa el romanticismo ideológico es el del lamento borincano sobre la emigración de los puertorriqueños a los Estados Unidos, por causas estrictamente económicas.  Ese lloriqueo seudo-patriótico me recuerda al de muchos argentinos sobre el vía crucis de Evita Perón durante la dictadura peronista y luego sobre la subsiguiente dictadura militar de los generalotes.

“No llores por mí, Argentina”, decía la insigne defensora del pueblo, para quien su martirologio estaba transparentemente claro; se es o no se es defensora del pueblo, mártir de su causa, sin sentimentalismos o lloriqueos.

Muchos comentaristas de la cosa pública en Puerto Rico lamentan a diario el creciente proceso de emigración puertorriqueña a los estados.  No es la primera vez ni la más numerosa.  En los años cincuenta del pasado siglo la emigración era masiva, continua y organizada tanto para salir de aquí como para recibirlos y ayudarles allá, con oficinas del gobierno para esos propósitos.

¿Y porqué se iban entonces?  Por las mismas razones que emigran ahora:  buscando trabajo, una mejor vida para sus familias.  Entonces, de 1941 al 1960, mientras Puerto Rico peleaba sus batallas de producción y manos a la obra, la población resultaba demasiado numerosa para los empleos que la economía privada o el gobierno podían producir.  Por tanto, se necesitaba una válvula de escape, por lo que aquella emigración ayudó grandemente a equilibrar la relación de necesidad familiar y empleo.  Luego, cuando el desarrollo económico lo permitió, muchos de nuestros compatriotas regresaron, con destrezas y recursos para su propia manutención.

Hoy, ante el desempleo rampante, y la necesidad apremiante, el puertorriqueño joven, y el profesional desempleado emigran por las mismas razones que en la década de los 50 del pasado siglo:  para su mejor bienestar personal y familiar.

¿Qué se pretende con el lamento borincano nuevo?  ¿Que se queden aquí, en la penuria y la desmoralización?  Precisamente, esa es una de las ventajas del ELA – un subcontinente como ámbito migratorio de la común ciudadanía, sin pedirle permiso a nadie.

Toda la historia de la humanidad es una de emigraciones e inmigraciones, en el mundo ancho y ajeno que es la modernidad.

No lloremos por los que emigran; lloremos por los que se quedan, en la miseria y la frustración.  El que emigra, como Evita Perón, sabe lo que quiere, a qué aspira, y donde conseguirlo, sin miedo de que se los trague el holandés.

jueves, 27 de marzo de 2014

Los Deudos del Stalinismo


Sorprende académica e intelectualmente hablando, el brote de antiamericanismo litúrgico que en los medios radiales ha surgido con motivo de la agresión invasora de Crimea, península de una nación soberana e independiente al sureste de Europa.  Ese antiamericanismo litúrgico ha tomado la forma de panegírico a la persona y conducta de Vladimir Putin, el nuevo héroe de la izquierda frustrada de Puerto Rico, ocupando el espacio que ayer ocuparon Fidel Castro, Che Guevara y Hugo Chávez.

Los hechos objetivos de la historia contemporánea lo que demuestran es que Putin no es la “Madre Teresa” que algunos analistas de radio proclaman:  líder extraordinario, demócrata a carta cabal, libertador de pueblos que antes fueron suyos y se independizaron, nacionalista unificador de rusos previos donde quiera que estén, exactamente como Adolfo Hitler racionalizó sus ataques a Checoslovaquia, Polonia y Austria en 1938 y 1939.  Hitler también contó con los votos de los alemanes en 1932, como Putin ahora, y como Nicolás Maduro en Venezuela.

Si algo ha probado la historia de los últimos 75 años es que los votos son necesarios para validar el poder desde el Estado, pero no validan cualquier conducta opresiva contra el adversario político, que por perder una elección no pierden su dignidad, libertades y derechos.

Putin no es otra cosa que un matón, verdugo de las minorías soviéticas y  rusas desde la KGB, la policía represiva de Stalin, Beria, Breshnev, Kruschev, hasta el mismo Vladimir.  Encarcela a los opositores, desaparece a periodistas, saquea con sus cuates el tesoro de su nueva Rusia.

Gracias precisamente al temple liberal de Europa y America, se le estaban acreditando actitudes de hombre de estado civilizado en los concilios de Europa y las Naciones Unidas.  Pero hay tipos que si no la hacen a la entrada la hacen a la salida.  Ya el mundo civilizado sabe --- y las Naciones Unidas --- que no es posible hablar en serio, y menos confiar en el nuevo Zar de Rusia, como en Egipto no se puede confiar en los nuevos faraones.

El nuevo orden --- desorden internacional que Putin representa --- no es aceptable a la civilización democrática, que ha venido madurando instituciones de derecho internacional por los últimos 66 años, a partir de la Carta de las Naciones Unidas, que hoy rechazó, 100 a 11, las fechorías de Putin en Ucrania.

No luce bien, de parte de los deudos del stalinismo, transferir sus resentimientos contra los Estados Unidos, por el simple hecho de que el pueblo de Puerto Rico rechaza masivamente la independencia, a una actitud de panegírico a la agresión de Putin en Crimea.

Sólo la ignorancia puede convertir esa gimnasia acrobática en validez jurídica.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Gobernanza Democrática a lo Pepe Méndez


El emporio económico Ana G. Méndez, dirigido por su heredero estatutario, José F. Méndez, anuncia un congreso sobre gobernanza democrática, desde la sede de sus dóciles acólitos de la “Universidad” del Turabo.

¿Gobernanza democrática desde esa multinacional, que se gobierna despóticamente desde las oficinas de su presidente corporativo, el hazmerreír de los presidentes universitarios de verdad, a causa de su enciclopédica incultura y de su rol de refugio de un par de Rossellós que son paradigma --- padre e hijo --- de la corrupción y la busconería.

Para aleccionar al País sobre gobernanza democrática no se puede ser un colgadizo político del PNP ni ente extractor de dinero público para adelantar estrafalarios objetivos.

Gobernanza democrática supone motivaciones limpias para el ejercicio del poder a nombre del pueblo; supone cultura democrática para el modelaje ético que esa gobernanza requiere; manos limpias que no manchen la gobernanza y la honestidad que el modelaje verdaderamente universitario implica.

Gobernanza democrática y ética con ese par de Rossellós como maestros y Pepe Méndez como mentor es como para desternillarse de la risa.  Yo mismo me reiría, si es que no fuera que tengo el labio partido.

lunes, 24 de marzo de 2014

La Paradoja de la Memoria en Adolfo Suárez


El liderato político mundial --- Europa y America especialmente --- se conmovieron antier ante el fallecimiento de Adolfo Suárez, el padre de la democracia española y de su actual constitución liberal, ya hoy 37 años vieja.

Hombre inteligente, elegante, articulado, que aunque venía del franquismo más depurado propició la democracia más inclusiva --- desde la apolillada derecha hasta la más militante izquierda comunista de Santiago Carrillo --- todos españoles con ansias de convivencia pacífica, alentada desde la monarquía por su amigo, el Rey Juan Carlos.

Suárez presidió dos gobiernos, el primero a raíz de cuadrar el consenso español --- que nunca se logró en tiempos de la república del 36 ---, el segundo como continuidad de su propia gestión de excelso liderato.  Andando el tiempo, sin embargo, los extremos utilizaron sus maquinarias para desbancarlo, tales como el socialismo de Felipe González y el proto-fascismo de José María Aznar.  Andando el tiempo también Suárez tuvo que enfrentarse a otra maquinaria más implacable aún:  Alzheimer, la pérdida de su propia memoria.

Mientras la memoria histórica y política se aferra a su ingente obra de transición histórica, él mismo pierde la memoria personal y con ello la vida.  Toda España, toda Europa, toda America recuerdan, conmovidos, su vida y su obra.

Sólo en Puerto Rico hemos tenido que sufrir el vejamen de ignorar la grandeza de aquel espíritu.  El periódico El Nuevo Día se encargó del insulto: página 31, en una sección titulada “Breves”, le dedica 2 pulgadas y media a la noticia, de espaldas, vergonzosamente, a un mundo democrático conmovido por la pérdida del prócer.

Decía el filósofo inglés G.E. Moore que “cada cosa es lo que es, y no otra cosa”.

Dos Pérdidas


Las pasadas dos semanas han sido unas de sensibles pérdidas.  La primera, la de Crimea al Sur de Ucrania, representa no sólo la pérdida de una provincia importante para la República de Ucrania --- un País independiente y soberano desde 1967, cuando Nikita Kruschev la declaró parte de Ucrania, luego independizada a la liquidación del Imperio Ruso de la Unión Soviética --- sino la ruptura arbitraria y abusiva del Orden Internacional vigente.  La fuerza bruta como razón suficiente, contra los principios de ese Orden.

Un zarpazo del Oso Ruso ha roto la progresión de la negociación y la diplomacia como método de arribar a decisiones entre países soberanos.  Se trata de un hecho consumado, mediante el cual Vladimir Putin reclama el nuevo zarismo despótico para con su pueblo --- ese es el sistema político ruso, no empece sus aguajes democráticos eleccionarios y su capitalismo selectivo por parte de sus socios en la plutocracia rusa.

Nadie supone que la agresión de Putin es remediable o reversible.  Nadie contempla una guerra por Crimea en las estepas rusas.  La respuesta de Occidente --- Europa y los Estados Unidos --- será económica, en términos de sanciones que duelan.  Porque las confrontaciones políticas en forma de guerras se han mudado a las confrontaciones económicas y comerciales, y en ello Rusia es más vulnerable que Europa y América.

El costo personal para Putin será, según pase el tiempo, más evidente, puesto que ha destruido la noción de que es un líder serio con quien se podían concertar acuerdos y entendidos de mutuo beneficio.  Al declararse descaradamente como un rufián oportunista y traicionero --- del derecho internacional y de los acuerdos de Rusia con sus exrepúblicas socialistas soviéticas --- su participación en futuros consensos en Europa y Oriente Medio queda comprometida negativamente.

Me resulta curioso, pero no sorpresivo que Putin haya encontrado en muchos comentaristas publicose de Puerto Rico una acogida de héroe.  Todo indica que el antiamericanismo litúrgico de muchos aquí no reconoce límites o fronteras.  Para ello cualquiera enemistad al Orden Internacional, si toca de alguna manera negativa a los Estados Unidos, la constituyen en gesta gloriosa, aunque su ejecutor sea un matón tiránico como Vladimir Putin.

La segunda pérdida dramática que se confirma en los días y semanas que pasan es la de los 239 pasajeros del avión Boeing de Tailandia.  Toda la aeronáutica, las ciencias naturales, y el ingenio tecnológico de China, Asia, Estados Unidos y Europa no han sido suficientes para descifrar el misterio del avión y su carga humana.  Un atisbo de la falibilidad humana, aún en los albores del siglo 21.

Mañana hablaremos de una tercera pérdida, la del exPresidente del gobierno español, Adolfo Suárez.

jueves, 20 de marzo de 2014

Por Fin la Universidad tiene Presidente


He venido siguiendo cuidadosamente las expresiones del nuevo Presidente de la Universidad de Puerto Rico, el profesor Urayoan Walker.  De paso, el único Presidente que llena el uniforme de ese puesto desde el asesinato politiquero que el PNP de Luis Ferré realizó contra la figura extraordinaria que por 28 años desarrolló la gran Universidad que un día fue la de Puerto Rico:  Jaime Benítez, de 1942 a 1971.

¿Quiénes le sustituyeron entonces?  Una Pléyades de mediocridades incultas, con el carimbo del PNP --- tales para cuales --- como Ismael Almodóvar, Manuel Saldaña, hasta José Ramón de la Torre y Miguel Muñoz.  Se trataba durante esas largas décadas, del intento de que Chita, la mona del cine de los años treinta, arreglara los relojes suizos de los años 71 en adelante.

He venido escuchando y observando las acciones y los pronunciamientos del nuevo Presidente universitario con interés y curiosidad.  Tiene, de antemano, unos rasgos impresionantes:  como profesor de matemáticas al fin, sabe aritmética, y puede dar cuenta --- cuantitativamente hablando --- de recursos y presupuestos.  De economías y de eficiencias, de prioridades y de controles prudentes, a fin de salvar lo esencial de la Universidad:  la enseñanza académica, la investigación, la creatividad tecnológica, en servicio primario a los estudiantes y a la sociedad puertorriqueña.  Esos aires refrescan las esperanza.

Siendo como era hace un par de meses una figura desconocida a la luz de la opinión pública y los medios de comunicación, sus comparecencias públicas han revelado a un líder:  articulado, con ideas propias, y carácter firme en la defensa de sus proyecciones personales en la compleja urdimbre universitaria y política del País.

Llegará el momento, en un futuro cercano, en que las ideas y enfoques del nuevo Presidente universitario choquen o difieran de las autoridades nominadoras, y hasta del gobierno bajo cuya autoridad ejerce sus funciones.  Estoy seguro que en ese momento su estilo racional y su carácter firme le sirvan para realizar su alta encomienda, como él mismo la ha definido.

En todo caso, por primera vez, desde 1971, tenemos un Presidente en la Universidad a quien podemos respetar y admirar.