viernes, 3 de julio de 2015

Los Convidados de Piedra a la Hora del Sacrificio


El Gobernador García Padilla ha convocado al liderato del País a conversar, a analizar juntos la condición fiscal del País y la crisis de recursos y servicios de todo tipo que depende de la salud económica del Estado.  El martes pasado le tocó --- en esa pasarela patética de los responsables de la crisis --- a los exgobernadores y expresidentes del Partido Popular, como grupo, y a otros miembros de la oposición individualmente.  Pero de todo ese desfile sobresalen, por su reiterada conducta cínica acerca de sus actuaciones oficiales del pasado y su conocida avaricia por el dinero público, los dos hermanitos siameses, Rafael Hernández Colón y Carlos Romero.

En el conjunto de los exgobernadores populares sobresalió la esfinge cara de lata del Narciso de Ponce.  Entre los demás, el “maravilloso” Carlos Romero.  Ambos, ante la tragedia moral que vive el País a causa en gran medida de sus actuaciones, reclaman para sus privilegios la categoría de “derechos adquiridos” como fundamento de su insolidaridad con el proceso de dramático empobrecimiento del pueblo.  Trate el lector, si puede, de imaginarse a un Luis Muñoz Marín, un Roberto Sánchez Vilella, un Antonio Fernós Isern, entre muchos otros de la generación ejemplar de los años 40 al 70, reclamando derechos a la chupadera, tipo sanguijuela, de un fisco en quiebra y un pueblo golpeado por las contribuciones que tiene que pagar para mantener a flote al Estado Puertorriqueño.

Los convidados de piedra tipo cara de lata representan un vómito moral que denigra la clase política del País, ellos que tan bien la representan.

Normalmente este tipo de político cree que esta actuando “para la historia”.  Bien, que se ocupen nuestros historiadores de verdad, que se aseguren, dejarle dicho a las futuras generaciones el tipo de calaña fenicia de estos chupópteros insaciables, mientras el pueblo gime y financia su avaricia.

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