lunes, 28 de abril de 2014

De Gandhi a Alejandro: ¿Experimentos con la Verdad?


El triunfo de Mahatma Gandhi sobre el imperio británico durante los tardíos años 40 del pasado siglo fue posible a base del carácter del libertador de la India:  la verdad como arma fulminante contra la mentira, la trampa y la simulación.  El propio Gandhi dejó constancia documental de su método espiritual revolucionario en un libro así titulado: “Mis Experimentos con la Verdad”.  ¿En qué consistió ese nuevo enfoque del proceso revolucionario contra un imperio en el que nunca se ponía el sol, en su vastedad intercontinental?

Para Gandhi, maestro de su generación de nacionalistas indostanos, la respuesta era fácil.  No los podemos vencer con armas físicas, ni con ejércitos sobre el subcontinente de la India, ni mediante guerras económicas.  ¿Qué tal del método de la verdad?  Verdad sobre la opresión, la explotación, la humillación sobre una civilización más vieja y más sabia que la anglosajona.  La punta de lanza de esa operación verdad fue el dramatismo ético de la desobediencia civil, no violenta, pero efectiva y desmoralizadora del poder puramente físico y militar del Imperio Británico.  ¿Propósito?  Actuar de tal manera convincente, a riesgo de todo, de la libertad y de la vida, hasta abochornar a los oficiales del imperio, hasta obligarlos a parlamentar, hablar, promediar posibles soluciones --- hasta el hecho dramático final de la independencia de la India en 1948.

En ese proceso, muchas veces los representantes del Imperio le ofrecían a Gandhi transacciones a medias, con tal que no continuara su impugnación moral del colonialismo extractivo en lo económico u humillante en lo moral.  En vano: la justicia y la verdad no transan.  Prefieren la prisión, y hasta la muerte, si ese fuera el precio de la libertad, la justicia y la verdad moral.

Escribí un articulo de investigación académica sobre este drama indostano, que apareció publicado en enero de 1962 en la revista especializada en estos temas:  “Ethics – A Journal of Ethical and Political Philosophy” --- muy comentado luego por especialistas en el campo.  Se tituló así:  “The Ideological Component of Indian Development”.

Estos días me traen a la memoria el actor de aquel drama, Mahatma Gandhi. ¡Ah, si tuviéramos acceso a la verdad en Puerto Rico!  Nos haría libres, como hizo libre a la India de Gandhi.

Estoy a la expectativa del mensaje de mañana del Gobernador.  ¿Cuál será en él la proporción de verdades y encubrimientos?  Porque yo prefiero los experimentos con la verdad de Gandhi al optimismo metodológico de Alejandro, que resbala por el lomo de la verdad como las chorreras de Disney World.

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