jueves, 7 de marzo de 2013

Se Solicita: Un Enfoque Integral a la Crisis


Enfrentados con seriedad y con inteligencia a la crisis total por la que atraviesa nuestro pueblo, no me queda duda de que su carácter comprehensivo demanda un análisis y una respuesta total, completa, integrada.

Nadie puede dudar de la buena voluntad y la motivación del gobernador Alejandro García Padilla para remediar por lo menos, si no conjurar totalmente la crisis heredada de la administración Fortuño.  De lo que puede dudarse es de la viabilidad y la eficacia de su enfoque parcial, a pedazos, uno hoy y otro mañana a una realidad que es total, envolvente, que demanda una radiografía --- un CT Scan total --- del organismo político administrativo que es Puerto Rico.

Ya tenemos evidencia palpable de que su enfoque atomicista --- uno a uno de los numerosos problemas que nos aquejan como gobierno y como pueblo, no funciona, no es efectivo, no es entendible, no es relevante a la magnitud de la crisis, ni a las penurias del pueblo.  Todo lo contrario, los enfoques parciales suscitan protestas, inconformidades y un sentido de injusticia.

No cabe duda de la gravedad de la crisis fiscal y financiera que la pesadilla de Fortuño dejó como herencia.  Pero es extraño e increíble que Alejandro actúe como si la ejecutoria de Fotruño no hubiera ocurrido y que, por el contrario, hay que continuarla, de tal manera que a los cuatro meses de las elecciones el equipo administrativo de Fortuño está todavía gobernando, a ciencia y paciencia del gobernador, como si compartiera su filosofía con lo que fue la perversidad del derrotado.  Porque, ¿para qué compareció el pueblo al colegio electoral?  A cuatro meses no hay una respuesta a esa pregunta.

Vamos a lo específico.  Retiro es la rueda de molino que puede llevarse al País al fondo del mar, y hay que reestructurarlo actuarialmente.  Uno puede o no discrepar de las propuestas  específicas del gobernador, pero de que hay que reestructurar el sistema no puede haber duda.  Y como se trata de una virtual quiebra, los remedios van a doler.  Pero duelen más porque se presentan las propuestas de solución aisladamente, alterando los ingresos de los pobres y los medianos, mientras que dejan intocados los de los ricos dentro del sistema.

¿Cómo es posible que se hable de reducir las míseras pensiones de la mayoría de los retirados --- actuales o futuros --- mientras las pensiones escandalosas e inmorales de los jueces se quedan intocadas?  ¿Cómo es posible además que se queden intocadas las pensiones y escoltas de los exgobernadores millonarios --- que cuestan millones --- mientras se recortarían la de los maestros, policías y otros servidores públicos de clase media y baja?  Además, ¿cómo es posible que se financien al son de millones, las Fundaciones de los exgobernadores, dirigidas a inflar sus egos, sin nada productivo aportado a la cultura del País?  ¿Pirámides de dinero para Faraones de papel en este rincón del trópico?  Todo ello a la vez que se suspenden los pagos por enfermedad a los policías?  ¿En qué País vivimos?  ¿En un Wall Street grande de 100 x 35?

Todo esto sin mencionar la pasividad hasta la fecha del gobierno de García Padilla sobre la evasión contributiva de la plutocracia económica del País y de los profesionales que cobran en efectivo sin dejar rastro aparente para Hacienda, excepto el contraste entre lo que informan como ingresos y la opulencia de sus vidas.  Todo esto es investigable y adjudicable si se tiene voluntad para ello.  A esto es que llamo un enfoque integral.  Lo demás es lo que el pueblo se sospecha:  la soga partirá por lo más finito.  Ese no es el Partido Popular ni de Luis Muñoz Marín ni de Roberto Sánchez Vilella.

Se está ventilando la idea de una amnistía contributiva, propuesta por el representante  Hernández.  Se trata de intereses, recargos y penalidades.  Hoy la Secretaria de Hacienda endosa la idea a mitad, limitándola a los comerciantes que no envían el IVU a Hacienda.  Otra vez aquí se favorecería a los negocios y corporaciones y se deja a pie al ciudadano pobre y medio que le debe a Hacienda porque no puede pagarle.  Es decir, se premiaría al que se queda con el dinero ya pagado por el consumidor, y se castigaría al contribuyente honesto que sencillamente no ha podido pagar porque no tiene con qué.  ¿Qué clase de escala de valores es esa?

Confío que en su trabajo legislativo los representantes de ese pueblo pobre y mediano corrijan ese desbalance moral en la amnistía propuesta.

En su enfoque parte por parte el gobernador corre el riesgo de enojar grupos parte por parte.  Un enfoque completo, integral, mediante el cual cada sector sepa que los otros sectores están contribuyendo también a conjurar la crisis, podría convocar a una solidaridad que sea producto de encontrarnos todos remando en la misma dirección, en el mismo bote.  Podríamos descubrir también que tenemos un líder.

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