miércoles, 21 de mayo de 2014

Maravilla, Parte II


Después de la publicación de la Segunda Parte del Quijote apócrifo, se acuñó en el mundo literario español un dicho de carácter aforístico:  “Segundas partes nunca fueron buenas”.  Pero como dice nuestro jíbaro, “eso es asegún y cómo”.

Me amparo en esa tradición para preguntarme si la investigación que ha instituido el Presidente del Senado, Eduardo Bhatia, sobre el cartel del petróleo que ha desangrado a la AEE y esquilmado al pueblo consumidor, familias y empresas, puede responder a la naturaleza del problema con la eficacia y el drama moral de aquella otra, la del Cerro Maravilla, que impugnó efectivamente la conducta del entonces Gobernador Carlos Romero y su incondicional cuerpo policíaco.

Aquella dramática investigación desenmascaró a Carlos Romero como el autor intelectual, el inspirador del Crimen de Maravilla, y a su incondicional cuerpo policíaco como los instrumentos dóciles de su liderato fascista.  El eminente abogado norteamericano Samuel Dash, exitoso en la investigación de Nixon y Watergate, declaró públicamente que le parecía que había causa probable para acusar a Romero de aquellos viles asesinatos.  Sin embargo, aunque no se realizara la acusación y el encarcelamiento de Romero, el pueblo de Puerto Rico se educó sobre todo el proceso, aunque le tomara 6 años más para destituir a Romero con sus votos.  Dice el hombre común que si usted pierde, pero aprende, no ha perdido.

Hoy se plantea al Senado de Puerto Rico y a todo el pueblo, un segundo Maravilla:  el robo organizado, conspiratorial, del acervo público, por una ganga de mafiosos corporativos que ha depredado a la AEE.

Esta investigación será un ejercicio sobre todo de educación pública, cívica, sobre la corrupción gubernamental y sobre el honor traicionado.

El PNP, si en efecto se siente inocente e intocado por esa corrupción tipo cartelazo, debe unirse a la investigación, porque de lo contrario la politiza y se declara objeto de la pesquisa, en vez de organismo legislativo airado ante el robo organizado en la AEE.  Porque a priori, nadie está alegando que el cartel es exclusivamente PNP, sino como hipótesis investigativa, se trata de un fenómeno pluripartidista.

Al final de esta investigación sabremos si la AEE es salvable como instrumentalizad pública o no.

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