domingo, 6 de julio de 2014

Los Elementos de la Obligación Política


¿Obligación?  ¿De quién y con relación a quien?  Del Estado democrático para con el pueblo que lo instituye, lo juzga periódicamente, y lo valida o lo rechaza y lo destituye.  A eso llamaba Nicolás Maquiavelo y todos los tratadistas que le sucedieron, hasta John Locke a fines del siglo XVII y Tomas Jefferson a fines del siglo XVIII, la “razón de estado”, o en el lenguaje más sencillo de los políticos y la ciudadanía, el “police power” para con sus representados y el pueblo en general.

Lo que el Gobernador Alejandro García Padilla y la Legislatura de Puerto Rico aprobaron es una variante de esa obligación política de los gobernantes hacia los gobernados en un sistema democrático representativo.

Traducida al lenguaje ordinario esa obligación política, estamos hablando de los servicios que el gobierno le debe al pueblo, entre ellos, principalmente, los de salud, educación, seguridad y oportunidades de empleo.

Que aparezca en el discurso público una corporación de especulaciones en bonos y préstamos y le diga al mundo que Puerto Rico ha cometido el enorme crimen de anteponer los servicios al pueblo por sobre el pago a tiempo y totalmente de su deuda bursátil constituye una obscenidad moral que hay que repudiar con todas las fuerzas que la responsabilidad y el patriotismo exigen.

Ahora bien, si la intuición moral y el sentido común, y el derecho vigente que representa la justicia absoluta, resultaran derrotadas en las cortes del imperio, ¿qué vamos a hacer como pueblo?

Esa pregunta tiene carácter abismático para nuestro pueblo.  Yo sé cual debe ser la respuesta, pero quiero escuchar otras voces, otras conciencias, sobre tal condición hipotética y moralmente límite.

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