domingo, 24 de noviembre de 2013

Compadezcamos a Obama, que Cree que el Preso es Oscar


El cantor lo dejó dicho en forma elocuente y profunda --- porque el arte es más sabio que la historia :  “pobrecito el carcelero, que cree que el preso soy yo”.

Oscar López está preso físicamente, pero moralmente libre, con una libertad que le da y sobra para aleccionar a Obama y a Holder, el Secretario de Justicia federal.

Es irónico que dos negros prominentes, que demasiado bien saben el historial de opresión que su raza sufrió desde el siglo 17 hasta los otros días, no vean ni sientan la podredumbre moral que representa el que Presidente y Secretario ni se inmuten ante el terror infligido por el sistema que dirigen contra un patriota cuyo supuesto crimen es ideológico:  la intención conspiratorial de derrocar al gobierno de los Estados Unidos por la fuerza.  ¿Habrá ridículo mayor en el siglo 21 que el que estos representantes de una raza oprimida funjan de carceleros contra un patriota por más de 32 años, mientras ganan titulares y glorias con escapularios ajenos, como los de Nelson Mandela y toda la generación que con él sufrió la prisión y el apartheid de África del Sur?

¿Quién es el preso aquí?  ¿El hombre libre tras las paredes de una prisión que ya va siendo genocida, o el carcelero que teniendo el poder y deber de hacer justicia se hace el sueco, como que no sabe la diferencia entre un crimen ostensible, externo, señalable y demostrable, y un pensamiento rebelde frente a un dominio imperial sobre su tierra y su gente, es decir, un “crimen ideológico” que es deber de conciencia cometer a favor de su patria?  ¿Es que Obama no conoce el pensamiento y la revulsión y revolución de los patriotas de la Revolución Americana?  O más cerca aún, de su tiempo y de su raza, ¿hubiera él consentido en los encarcelamientos de Martin Luther King, sobre cuyo patriotismo elabora elocuentes discursos y cosecha aplausos?

¿Quién es el preso aquí, y quién es el carcelero, Oscar López o Barack Obama?

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