domingo, 2 de febrero de 2014

Admisión de Parte, Relevo de Prueba


La admisión expresada por el Gobernador en el sentido de que el crédito de Puerto Rico en el mercado de bonos puede culminar pronto en una degradación --- costo del dinero a intereses impagables por Puerto Rico --- de nuestras notas de pago.  Eso ocurre tras los denodados esfuerzos del gobierno para allegarse fondos suficientes para reducir la cantidad que tendría que procurarse a crédito para cumplir con la exigencia constitucional de un presupuesto balanceado.

¿Por qué ahora esa confesión del Gobernador sobre el estado precario --- crítico --- de las finanzas públicas?  La decisión de no presentar ese cuadro tétrico de cómo recibió el País de las manos de Luis Fortuño obedeció al estilo personal del Gobernador como persona y como político de no ir al pasado a culpar los verdaderos responsables del desastre heredado.  Yo lo hubiese hecho de otra manera, explicándole al País las causas y las consecuencias de los patrones de irresponsabilidad que heredó, desde Rosselló hasta Fortuño.

Como agua pasada no mueve molinos, el problema del Gobernador y de todos nosotros es ¿qué vamos a hacer?  ¿Participaremos en la cruzada de solidaridad que el País --- no sólo el Gobernador --- necesita para alzarse otra vez por los cordones de los zapatos hasta la altura exigida por la crisis?  Ya nos vamos dando cuenta del patriotismo de agua dulce exhibido por los intereses económicos y los grupos sociales ligados al gobierno --- los jueces y los maestros, por ejemplo ---, que una vez más quieren utilizar la justicia jurídica contra la justicia social, que está basada en la solidez fiscal del gobierno.

A principio de las guerras napoleónicas del siglo 19, en la noche que precedía a una importante batalla naval, el Almirante inglés, Lord Nelson, le dijo a sus marinos, en una llamada a su honor y patriotismo, unas palabras que han resonado en la historia desde entonces:  “Su majestad la Reina espera que cada uno cumplamos con nuestro deber”.  Le iba la vida a la patria.

¿Hay algo que aprender de esas palabras?  Los hombres de Nelson respondieron.  ¿Responderemos de forma igual los puertorriqueños --- todos --- en esta hora tan peligrosa?

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