lunes, 10 de marzo de 2014

A la Hora del Naufragio, Remar Juntos


La política democrática es competitiva en su naturaleza.  Se trata de la pugna por el poder --- supuestamente para realizar el Bien Común --- de partidos, facciones, intereses, pasiones y virtudes.  De antemano nadie sabe quien tiene la verdad y la motivación sana.  Porque el Bien Común no está dado y conocido de antemano, sino que se construye en el debate y la competencia.  Muchas veces resulta de un acomodo, de un compromiso en que ninguna de las partes puede hablar por el todo, sino que por distintas razones conviene a todas las partes exigir por un lado y conceder por el otro, de tal manera que el organismo político, el Estado como comisario del pueblo pueda actuar y producir soluciones que convengan a todos por diferentes razones.

Esa es la idea democrática, desde Aristóteles en la antigüedad hasta John Dewey a mediados del siglo pasado.

Todo lo anterior supone que el Estado, así concebido bajo la idea democrática, funcione legítimamente con el consenso de las partes que lo constituyen y con los medios materiales que el mismo pueblo le provee.  Sin lo último no se da lo primero.  Pero a veces ocurre que la estructura económica que provee los medios materiales para el funcionamiento del Estado se tranca, y entran los estados en crisis, cuyos extremos pueden significar el naufragio del estado por enfermedad crítica de la sociedad que lo sostiene.  En ese caso no se le proveen los medios ni se le presta el respaldo a sus gestiones por hostilidad ideológica que lo considera como enemigo.  Entonces, con el naufragio de los medios se destruyen los fines que sólo son posibles con el concurso de las partes.  En ese caso lo marinos --- los oficiales del Estado y las facciones políticas y otros grupos no encuentran terreno común para la acción concertada, consensuada --- se amotinan y ejercen sus ímpetus en forma contraria y la nave naufraga.

Lo que llevo dicho significa que en el momento del naufragio inminente, como vivimos hoy subsistencia viable, o perecemos todos. en Puerto Rico, o remamos juntos en la dirección de la supervivencia civilizada, y la subsistencia viable, o perecemos todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada