sábado, 20 de abril de 2013

El Senador Miguel Pereira: Un Petardo en el Altar


El Senador Miguel Pereira, como político y como persona, tiene un defecto congénito:  siempre dice la verdad como la piensa, como la siente y como se le impone a su inteligencia al cabo de una diversa y distinguida carrera de servidor público.

El hombre fue fiscal federal, superintendente de la Policía, Secretario de Corrección y ahora Senador del Estado Libre Asociado.

Su misión en estos momentos es poner esa experiencia y saber acumulados al servicio del País para combatir uno de los males más destructivos de nuestra urdimbre social y humana: las drogas, y en el caso que el trae a la palestra legislativa, la marihuana.

En un País timorato y tan asustadizo, proponer la legislación parcial --- pero controlada --- de esa droga es como explotar un petardo en el altar mayor de la ignorancia y el pánico ante propuestas racionales para conjurar estupideces acumuladas que pocos están dispuestos a reexaminar.

Dígame el lector a qué se parece la reacción histérica desde el Gobernador a los pastores y los políticos marrulleros del PNP, ante la propuesta de Pereira --- que ya es ley en muchos Estados --- a los siguientes procesos históricos ya superados por la inteligencia crítica:  el voto a la mujer, el voto a los jóvenes, la libertad de los esclavos, el voto a los negros, los matrimonios mixtos en cuanto al color de la piel, y más cerca del tema de hoy la legalización del alcohol y la permisibilidad del tabaco.

Todos esos procesos que ahora nos parecen de puro sentido común fueron objeto de fieros ataques en su día por parte de la ignorancia organizada de santurrones de oficio para coartar la libertad humana y la inteligencia que se ampara en la ciencia y el estudio de la realidad objetiva de las cosas.

La marihuana es mucho menos dañina --- si algún daño produce --- que el cigarrillo o el alcohol.  ¡Ah, pero esos no se puede tocar porque son negocios lucrativos y poderosos!  Dice el Gobernador, predeciblemente, que apoya el que se discuta la idea --- como si pudiera evitarlo --- pero que esa no es su prioridad.  Supongo que cuando tenga el 60 por ciento del apoyo en la opinión pública la apoyará, como tipo de político que es.  Así no llegaremos lejos como sociedad.

El destino de esa idea racional y honesta del Senador Miguel Pereira será el destino de todas las ideas que empezaron minoritarias, mal entendidas, y que se convirtieron --- como las que mencioné arriba --- en mayoritarias por el peso de la realidad que proclaman.

Si algo no pueden parar los políticos timoratos es el cambio social.  Quizás la tierra puertorriqueña no esté aún preparada para el juicio, pero no podrá evitar, andando el tiempo, poco tiempo, el veredicto de la razón.

1 comentario:

  1. http://www.ft.com/intl/cms/s/0/9e5107f8-a75c-11e2-9fbe-00144feabdc0.html#axzz2R8SNzXCY


    Austerity at the macro level in the face of recession or depression does not work. A state has no choice but to cut spending if it does not have money. But a nation with its own currency does not face that constraint. Look at Japan, England, and Iceland. They all have their own currencies and are doing better than Spain, Greece and Cyprus.

    Europe needs to complete its fiscal union or revert to the national currencies.

    Puerto Rico needs to complete its fiscal union or ask for independence and create
    a national currency.

    Becoming a state, in my opinion, is more promising to Puerto Rico than adopting el albizu. But those are the choices. If Puerto Rico wants to be a nation, it is a huge task.

    Sure we can be a nation. If the Dominican Republic can be a nation, surely could we. That seems to me now to be self-evident. But do we want to do that?

    We already have a banking union, a monetary union, a postal union, a military union, a Spanish speaking judge in the US Supreme Court, several Spanish speaking representatives in the Congress, and a partial fiscal union. We do pay social security and Medicare taxes to the federal government. Therefore, labor already pays federal taxes. It is capital that is exempt.

    There is much efficiency in the union. Indeed, the key of the success of the American Republic is the Union. That is what Hamilton argued in 1783 and that is what Lincoln reminded the South when they sought to fight for independence. A whole war was waged to prove that principle. And a great deal of effort has been spent in Europe to achieve it.

    As for Puerto Rico, all we need to do is ask for independence or to complete the fiscal union. With the fiscal union comes the political union and we are done. The fiscal union will provide the extra cash it needs to come out of the recession through the federal earned income tax credit. And with a clear map as to where we are going, it is just a matter of getting there.

    But Munoz Marin did to Puerto Rico what the Inquisition did to Spain. Even the
    penepes cherish the Estado Libre Asociado.

    As a great sage would say, the day there is a statehood party in Puerto Rico, we will have statehood. In the meantime, what we have is a whole bunch of impostors and traitors pretending to be statehooders and nationalists. When nobody is looking, they are down on their knees worshiping at the altar of Munoz Marin and Teodoro Moscoso.

    The irony of the whole thing is that the socialist party of Munoz Marin taxes the workers but exempts capital from taxation. I guess you would call this, "socialism with Puerto Rican characteristics."

    Reagan and Thatcher showed the world that socialism does not work. But the lesson has not been learned in the Caribbean. Federal taxation and the federal earned income tax credit would smooth the transition of workers from the public to the private sector. This would increase the average productivity of the Puerto Rican labor force, as the marginal productivity of the private employee is higher than that of the government worker.

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