domingo, 4 de noviembre de 2012

Informe al Pueblo Como Jurado


Luis Fortuño se enfrenta el próximo martes al pueblo de Puerto Rico como jurado.  Adelanto esta noche los que deben ser los cargos que lo condenan como pésimo mayordomo de los intereses de ese pueblo.

(1)     El veredicto del martes es equivalente al que rindió este pueblo en 1940, cuando destronó el imperio abusivo y explotador de los “comillús” de la caña, del café, del tabaco --- haciendas ricas y lujosas a la vista de trabajadores esclavos y agregados --- más los monopolios del comercio de importación y exportación.  No fue el Partido Popular quien destronó a aquella mafia latifundista y explotadora, lo que muchas veces incluía a las hijas de los agregados, al servicio de los señores feudales.  No fue Luis Muñoz Marín y la generación de patriotas y servidores públicos que le acompañaron:  fue el pueblo de Puerto Rico como electores libres por primera vez en décadas quien los barrió del poder ilegítimo que ejercían.

(2)     Las de 1940 fueron unas elecciones que marcaron destino: el cambio de un gobierno de los pocos ricos para los pocos ricos, a un gobierno de servidores públicos para todo el pueblo.  Igual debe hacer el pueblo el martes ante un abuso igual.

(3)     El gobierno de Fortuño ha representado el poder de los pocos ricos --- sus amigotes locales y extranjeros --- sobre el lomo  y el sufrimiento de la inmensa mayoría del pueblo:  desempleo, macaneo al que protesta, destrucción de la Universidad, del Tribunal Supremo, del Colegio de Abogados, de las Comunidades Especiales --- especialmente pobres y marginadas ---, la Asociación de Empleados, el Fideicomiso del Caño, entre otras instituciones de voz independiente en el País.

(4)     Luis Fortuño ha transferido --- criminalmente, inescrupulosamente --- los haberes públicos, el tesoro que todo el País confía a sus gobernantes para el servicio y la justicia, a una pequeña clase de depredadores, contratistas, amigotes, de tal manera que deja en el desamparo a docenas de miles --- si se cuenta la destrucción de la 936 a cientos de miles --- para cumplir con su agenda republicana, que repite, con personajes nuevos, la explotación republicana de los años 30 del pasado siglo.

(5)     Luis Fortuño no sólo no cumplió sus promesas, sino que insiste en sus engaños, cuando dice que “estamos avanzando” --- ¿hacia dónde?  Hacia la ruina total del pueblo.  Hacia un País de más desempleo, más criminalidad, menos salud, menos educación, y más, mucho más corrupción descarada en todos los niveles.

(6)     Para lograr continuar con su régimen abusador, destructivo, y altamente inmoral, vende, alquila, contrata y enajena todos los intereses públicos --- Aeropuerto, Carreteras, Centro Médico, Fondo del Seguro del Estado, y quizás mañana la Universidad --- al mayor postor de entre su claque republicana depredadora. 

(7)     Fortuño ha reducido la función del gobierno a los intereses de su partido PNP.  Los departamentos y agencias se han convertido así en oficinas de trámite de PNP.  Los casos más costosos de esta degradación han sido los del Tribunal Supremo y el Departamento de Justicia.

En la democracia decide el pueblo.  El próximo martes decidirá el pueblo si los planes de fraude electoral de Edwin Mundo no se ejecutan.  Esa decisión marcará el destino de nuestro pueblo.  ¿Será posible que el pueblo vote contra sí mismo, en contra de sus intereses y necesidades,  y a favor de esta mafia depredadora que dirige Luis Fortuño?

Estamos frente a la campaña política más multimillonaria de nuestra historia, la de Luis Fortuño y el PNP.  Y es también la campaña más sucia, más infame por las canalladas que publica como anuncios, salidos de la Oficina del Gobernador.  Es una campaña de cuneta, de cloaca, de parte de quien en su día en el 2004, Carlos Romero catalogó como un “embustero e hipócrita”, Luis Fortuño.

Confío que al amanecer del miércoles, podamos felicitarnos como pueblo inteligente, justiciero, y sabio a la hora de ejercer su soberanía moral mediante el voto.

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