viernes, 21 de septiembre de 2012

La Campaña PNP: "La Vida Loca"


Ricky Martin lo haría mejor que Ángel Cintrón y Marcos Rodríguez Pujada.  Ya sabemos que el último prefiere pensar “a patadas”.  Pero al primero se le han hecho evidentes las tuercas alocadas que exhibe con fruición entusiasta.

La campaña que dirigen por todos los medios --- a fuerza de millones sustraídos de una forma u otra del tesoro público, ya sea por gastos corruptos de los Departamentos o agencias que Fortuño ordeña --- no tiene ni son ni ton.  Está tirando golpes a lo loco --- o a la loca --- a ver si algo pega.  Pero se trata de insultos, acusaciones sin base, desde una negatividad insultante.  Los millones le sobran, pero le falta verdad y hechos demostrables.

La loquera --- o la locura --- dependiendo de los autores de la obvia desarticulación que muestran, arranca de dos hechos objetivos que le constan al pueblo, desde el 2008.

En primer lugar, demostrado el hecho de que las promesas de Fortuño entonces resultaron falsas, embustes redondos, de los supuestos hechos de que partían y de su negación una vez llegó al poder, al concurrir ahora ante ese mismo pueblo no tiene nada que señalar como logro que se haya traducido en beneficio alguno para el pueblo expectante, que le creyó la primera vez.  Sus amigotes y familia personal sí pueden reclamar beneficios millonarios, no el pueblo que necesita un gobierno honesto y competente, de lo cual Fortuño es patente negación.

En segundo lugar, si las promesas del 2008 eran embustes, ¿se le van a creer embustes nuevos para el 6 de noviembre?  ¡Habría que estar loco!

El signo más elocuente de una campaña sin sentido, sin contenido, sin seriedad como alternativa a un pueblo enojado por los robos y los engaños, es la apelación a la mentira histórica, desde Miguel Ángel García Méndez y Luis A. Ferré --- de 1940 a 1972 --- de que el PPD es independentista, antiamericano.  ¡Bendito sea Dios!  Los líderes populares más americanos no pueden ser, sin que se hagan penepés.

Si esa charlatanería constituye la bomba atómica de su arsenal, el PPD y el pueblo deben dormir tranquilos hasta noviembre 6.  Porque la loquera de Ángel Cintrón y Marcos Rodríguez Pujada, su mofletuda exhibición de la vida loca, no divertiría ni a Ricky Martin, que seguramente votará popular si está aquí el día de las elecciones.

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