viernes, 19 de octubre de 2012

El Vocero: Una Conspiración Criminal


La palabra política de El Vocero es la palabra política de Luis Fortuño: comprada y vendida, falsa y manipuladora, producto de la entrega de los intereses públicos a una ganga de depredadores que utiliza el buen nombre del concepto político de la “libertad de prensa” como hoja de parra para cubrir su desnudez moral.  Pero no hay problema moral para los Peter Müller de este mundo, porque el comprador de sus porquerías editoriales, Luis Fortuño, tampoco tiene palabra.

¿Se acuerda el lector de “palabra de hombre” para conformar a las mujeres maltratadas?  ¿Se acuerdan de su programa de “valores” para amortiguar la ira del pueblo contra la Ley 7 y sus “emergencias” fatulas?  La emergencia es él, Luis Fortuño, embaucador, mentiroso, glotón de dinero y de poder.

En el día de ayer ha declarado que el voto de los 300,000 electores que están en las listas electorales y que el quiere que no voten, porque les teme, no deben votar porque crearían muchos problemas.  ¡Claro, le crearían problemas a él y a su pandilla de contratistas y políticos aprovechados de su amistad y protección!

Si hubiese faltado una paja para quebrarle la espalda al espinazo del elefante republicano que es Luis Fortuño, la ha provisto hoy, con lujo de detalles irrefutables, El Nuevo Día--- el concubinato inmoral, ilegal y político de Luis Fortuño, Miguel Romero y Peter Müller para defraudar al pueblo de Puerto Rico de la cantidad de 46.1 millones de fondos públicos, a cambio de convertirse en pasquín partidista del PNP --- gratis, porque no vale nada, a pesar de que nos cuesta tanto.  ¿Cómo es que Hacienda, que es tan represivo con los trabajadores, maestros, comerciantes pequeños y policías se hace el sueco con los 21 millones que le debe el peje este de Peter Müller, un buscón profesional de los pasillos del poder de Luis Fortuño y Miguel Romero?

La función fiduciaria de Miguel Romero como Secretario del Trabajo es adelantar las causas justas de los trabajadores.  Ha sido su verdugo.  La Ley 7 para empezar.  La corrupción multimillonaria con la gaceta oficial del PNP para confirmar su incapacidad moral para hablar de trabajo y trabajadores.  Hay que destacar que la deuda de El Vocero con Hacienda es literalmente un robo, porque es embolsicarse el dinero retenido del sobre de los trabajadores.

Por todo esto, desde tiempos de Rosselló, dijo el fiscal Guillermo Gil Bonar, mitad como historia vivida y mitad como predicción a corto plazo, “la corrupción en Puerto Rico tiene nombre y apellido, se llama Partido Nuevo Progresista”.

Desde enero del 2009 se llama Luis Fortuño, porque ¿es gobernador y jefe de gobierno y presidente del PNP, o no lo es? 

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