sábado, 7 de abril de 2012

Doña Jennifer al Desnudo

No crea el País que cuando hablo de la desnudez de la Chiquitota me refiero a que haya prescindido de su voluminosa vestimenta.  Me refiero más bien al acto insólito de quitarse la careta de gran servidora pública, en aras de la justicia, para gufearse al pueblo honesto mediante una propuesta que confirmaría el carácter demagógico y politiquero de la Ley 7, que con tanto entusiasmo ella defendió en la Cámara.

Propone la Chiquitota que se dé permanencia por ley a todos los nombramientos temporeros y transitorios que Fortuño ha hecho después de despedir 20,000 empleados permanentes del servicio público.

Eso es desnudarse en público, delante de la gente, descararse, como diría el ciudadano común.  Todo el País sabe que los 20,000 botados por Fortuño y Jennifer fueron descaradamente sustituidos por probatorios --- todos PNP ---, negando en la acción lo que se defendía de boca, que no había dinero para pagar a los empleados permanentes.  Ahora la Chiquitota quiere hacer permanentes a los que entraron por la puerta de atrás.  No hay escrúpulos, no hay calor en la cara cuando se propone esa atrocidad moral.
  
A la Chiquitota le gusta decir que ella se lo gufea todo, que no le importa hacer el ridículo delante de la gente.  Que siga así, que continúe legislando los consejos de su privado “club incívico” de damas de la Cámara que tan caro le va saliendo a los contribuyentes del País.

Recuerde el lector, Jennifer no es Jennifer.  Jennifer es Fortuño, que ha lanzado este globito de prueba a ver si el País le permite el cinismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada