domingo, 15 de abril de 2012

El Tribunal Supremo de Fortuño Contra Nuestra Agricultura

El club de Kamikazes de Fortuño --- seis mandaderos políticos, por propia confesión--- acaba de agradecerle su nombramiento con una decisión política que constituye una puñalada a nuestra agricultura.

Aplicando como si manejaran una copiadora federal las leyes de libre comercio, y contra el interés público de nuestra economía agrícola---carne, leche, café, y toda una serie adicional de renglones en que el interés público exige diferenciar---, la Corte ha dicho juntar, asimilar, uniformizar por encima de todas las diferencias de circunstancias y condiciones de la economía agrícola puertorriqueña.

Tal diferenciación puede ocurrir bajo la especial condición de relaciones federales del Estado Libre Asociado, como en los propios estados se buscan los silencios de la Constitución Federal y de sus leyes, para hacerle espacio a las condiciones especiales de cada estado.  Pero esa racionalidad prudente no es compatible con el pitiyanquismo de Fortuño y de su nuevo Tribunal Supremo.  Sólo la inteligencia y la cultura jurídica perciben diferencias válidas donde la incultura jurídica y la pasión política sólo ven uniformidades.

¡Así paga el diablo!, podrán decir los agricultores que en sus cuerpos oficiales de representación favorecieron la elección de Luis Fortuño, ¡porque también a ellos los engañó!

Debe estar de plácemes la oligarquía comercial, que ahora puede abarrotar nuestro mercado con productos inferiores, a precio de quemazón, producido en masa, a costa de nuestros agricultores que hoy apenas subsisten.

Si existiera un gobierno que velara por la economía, la salud, la calidad del comercio, apelaría esa decisión de encargo a los tribunales de Washington.  Pero para eso hay que ser serio, honesto, sin favoritos comerciales en las cadenas de tiendas norteamericanas y del País que les importa un bledo los agricultores puertorriqueños.

Un gobernador que no encuentra profesionales competentes para las Secretarías y agencias del gobierno---en agricultura ha apelado al reciclaje de antiguos Secretarios fracasados, como Neftali Soto, porque el joven Secretario anterior se fue para su casa harto de promesas incumplidas a los agricultores--- repite la solución de Emilio Díaz Colón.  Lo uso y lo tiro.  Eso están haciendo sus mandaderos los del Supremo:  le cogieron los chavos al liderato agrícola, lo usaron y ahora lo tiran también.

¿Acaso piensa Fortuño que la estadidad entrará por el Supremo, sin el voto del pueblo, que le va huyendo como el diablo a la cruz?

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