lunes, 2 de abril de 2012

La Soberanía no Entra por San Juan: ¡La Estadidad Tampoco!

La reacción histérica del PNP sanjuanero y de las gatilleras políticas de la Legislatura --- especialmente las del “Payton Place” de Jenniffer González --- a la candidatura de Carmen Yulín Cruz para alcaldesa,  acusa una preocupación bien fundada.  Porque en esa persona hay la calidad humana, cabeza, corazón y voluntad de trabajo y de servicio, para hacer de San Juan una verdadera Capital de la cual todos nos sintamos orgullosos.

Ya Carmen Yulín ha logrado un efecto visible:  ha callado al fanfarrón mussolinesco de la alcaldía.  Mejor que calle, porque como hable lo daña todo.  No lo salvará ni Tere Suárez con todo y los millones que sustrae a su maltrecho cliente.

El sonsonete que ya están ensayando las valquirias de doña Jenniffer --- la Cucusa, que tan cara le sale, cara de dólares, no de amor, la locuaz Albita, la amplia y oronda Lourdes Ramos --- es el de la manida soberanía, en una de sus versiones defendida por Carmen Yulín.  ¡Era totalmente predecible, la incultura mata la originalidad!

Ahora bien:  la soberanía, en cualquera de sus versiones, se refiere a más poderes políticos para Puerto Rico, en sus relaciones con Estados Unidos, además de la actual autonomía del ELA.  Pero se trata de Puerto Rico y Estados Unidos --- no se trata de los servicios públicos que un alcalde o alcaldesa de San Juan le debe a  sus ciudadanos contribuyentes o impudientes.  Ese es un planteo de pueblo a pueblo, de gobierno a gobierno.  No se trata de los miserables servicios que después de doce años el alcalde Santini no puede o no quiere prestar al pueblo que lo llevó a la alcaldía, mientras le sobran los millones para publicidad y para obras públicas vistosas para grupos sociales preferidos.

Pregunta:  ¿Es desde la alcaldía de San Juan que entraría la estadidad al País, si el pueblo ni el Congreso la quieren?  Santini lleva doce (12) años halando la estadidad.  ¿Qué pasa, que no tiene fuerza suficiente, o es que por ahí no es que entraría, si un día llegase?

Si la estadidad no es por San Juan que entra, la soberanía tampoco, ni la independencia, ni ningún status.  Las alcaldías son centros programáticos de servicios, no de chácharas ideológicas de status que se usan defensivamente para adormecer al pueblo mientras le roban las medias sin quitarle los zapatos.

Ese ataque tonto a Carmen Yulín acusa pánico.  ¡Los indios vienen!, como en su día gritaban los colonos de nuestros dos continentes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada