sábado, 28 de julio de 2012

Agosto 19: Gran Reto Doble al Pueblo

¿Cómo es posible, en una mente honesta, conciliar el desprecio a la función del gobierno para realizar la justicia y estimular la prosperidad --- como Bien Común --- y solicitar a la vez, del pueblo mismo, mediante sus votos, la autorización para oprimirlo, despojándole de sus derechos a la representación política al reducir el número de sus legisladores, por un lado, y  quitándole derechos que le garantizó la Constitución que ahora Fortuño dice que es buena hasta para la estadidad, por el otro?

Sencillo: Fortuño no posee una mente honesta.  Su carácter pinta de cuerpo entero lo que Luis Muñoz Marín llamó en sus Memorias, “el jaiba, el listo”, y que mi viejo llamaba el “tunante”.

Piense el lector.  En la historia de los gobiernos de Occidente, de Grecia hacia acá, lo más natural del mundo es que los gobernantes mandones y fascistas y los comunistas, tanto como los caudillos latinoamericanos, le supriman al pueblo sus derechos de expresión y de protesta en el nuevo Código Penal --- mandado a hacer a su medida ---, y los de una efectiva participación democrática en seleccionar sus representantes y luego juzgarlos en sus ejecutorias, buenas o malas.  “El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente”, dijo Lord Acton.

Fortuño hizo en el 2008 una campaña pro expresión democrática, de corte populista.  Y luego ha hecho una administración fascista, destruyendo instituciones y programas de larga ejecutoria civilista y comunitaria, para concentrar todo el poder social en sus manos y en la programación partidista corrupta que él mismo preside.

Para el pueblo, dos embustes:  Uno, la falsa reforma legislativa, que reduce el número de legisladores, pero deja intacta su conducta corrupta.  A los que se recortan se le darán jugosos contratos, sin tener que trabajar ni rendir cuentas al pueblo.

Dos, para el pueblo en general, ante su fracaso evidente en controlar el crimen, quitarle derechos al pueblo, como el de la fianza, acompañada por una campaña mendaz, patética, contra todos los hechos conocidos.

Si el lector quiere confirmar este aserto, busque y lea la excelente columna escrita por el exfiscal César López Cintrón el pasado miércoles en El Nuevo Día sobre los argumentos fatulos de Fortuño para negarle a los ciudadanos su libertad bajo fianza y su derecho a la presunción de inocencia.  De hecho, Fortuño se burla de los pobres alegando que van a economizar mucho dinero mientras están presos sin fianza porque no tienen que utilizar sus pequeñas propiedades para satisfacer las fianzas.

La bola está en el canasto del pueblo:  si quiere él mismo quitarse sus derechos de expresión y protesta para hacerle la vida más cómoda al pichón de tirano que lo traiciona.

Que un tiranuelo le quite derechos al pueblo ha ocurrido mil veces en la historia.  Pero que el pueblo mismo se quite sus derechos con sus votos, habría que regresar a la Alemania de Hitler en 1933 para encontrar cosa igual.

Por tanto, por la presunción de inocencia y por una representación suficiente en la legislatura --- que luego habrá que reformarla de verdad --- Votemos NO en ambas consultas el 19 de agosto --- ¡NO a los dictadorcitos de lata!

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